Hola: una carta para abrir este espacio
Hay cosas que no caben en una página de "Sobre mí".
No porque no sean importantes, sino porque necesitan otro ritmo. En la web ya te cuento quién soy, cómo trabajo y dónde encontrarme. Este blog nace para todo lo que viene después: para la parte de este oficio que se lee en casa, sin reloj.
Por qué escribo
En consulta, el tiempo es oro. Cincuenta minutos pasan volando y casi siempre queda algo en el tintero: una idea que habría ayudado a entender mejor algo, una metáfora que lo aclara todo, una recomendación que apetecería llevarse puesta.
Este blog nace para todo eso. Para darle tiempo a lo que lo necesita: leer con calma, subrayar, volver a un texto una semana después y encontrar justo la frase que te acompaña en ese momento.
Qué vas a encontrar aquí
No voy a darte fórmulas universales. No creo en ellas y creo que no existen. Aquí vas a encontrar lo mismo que ofrezco en el despacho: acompañamiento honesto.
Escribiré sobre ansiedad y estrés, autoestima, duelo, gestión emocional, crianza y familia, y neurodivergencia (TDAH, TEA, altas capacidades). Sobre todos esos momentos cotidianos en los que sentimos que perdemos pie.
Siempre desde el enfoque que guía mi trabajo: terapia cognitivo-conductual y escucha de la historia de cada persona. Porque no hay dos procesos iguales, y lo que a una persona le ayuda, a otra no tiene por qué servirle.
Un compromiso no tan pequeño
Me comprometo a escribir como trabajo: con calma, sin juicios y sin recetas fáciles. Si buscas milagros en tres pasos, este no es tu blog. Si buscas un lugar tranquilo donde entender qué te pasa y llevarte herramientas para afrontarlo, creo que aquí vas a sentirte en casa.
¿Y ahora qué?
Si es la primera vez que llegas aquí, te invito a pasear por la web para conocerme mejor. Y si sientes que quieres dar el paso, recuerda que la primera llamada telefónica es gratuita: quince minutos para conocernos, sin ningún compromiso.
Gracias por estar aquí y por ayudarme a que este espacio empiece a caminar.
Bienvenida/o a casa.
Nayeli Martínez